El busto es un icono de belleza en la mayoría de las culturas, que representa fertilidad y feminidad.
Fue en la década de los años 50 cuando un pecho generoso comenzó a ser muy valorado, pero no fue sino hasta 30 años más tarde cuando las mujeres que no habían sido provistas por la naturaleza de uno de "buen tamaño" tuvieron la opción de aumentarlo por medio de la cirugía.
En contraste, esta es una de las áreas de nuestro cuerpo que sufre más con la edad, las fluctuaciones del peso, los malos hábitos y, por supuesto, el embarazo y la lactancia.Con tantos factores en contra, es indispensable cuidarlo todo el tiempo para que no pierda la firmeza y pueda desafiar la gravedad por muchos años.
"enemigos"
Además de ser un atributo, el pecho femenino tiene como función principal la lactancia, por lo que va sufriendo cambios a lo largo de la vida.
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