Las tensiones también afectan a nuestro
cuello. Llevándolo al dolor.
Esto quiere decir que un cuello tenso y rígido de la parte trasera será
un cuello flojo por la parte delantera, de la misma manera que unas mandíbulas apretadas ocasionarán la indeseable papada.
Un masaje ayudará a alejar las tensiones de esta parte, también ayudaría una buena rutina de ejercicios, el dormir sin almohada es muy aconsejable y sobretodo mantener durante el día la cabeza bien erguida.
Cuello oscurecido.
Debemos tener siempre el cuello bien limpio y protegido del sol y el frío, en ocasiones nos damos cuenta de que nuestro cuello ha empezado a obscurecer en relación con la cara y el cuerpo,
en este caso haremos lo siguiente:
Exprimimos el jugo de 3 limones y con ayuda de un algodón pasar por todo el cuello sin olvidar la parte trasera, esto debe hacerse tres veces por semana hasta que nuestro cuello vuelva a tomar su color natural.
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