gaseosas no sólo afectan directamente tu piel sino que ponen en peligro tu salud. 7. Aprende a relajarte aún en los momentos de mayor tensión y estrés para destensar los rasgos que gradualmente van dejando sus huellas. Aprende a respirar calmadamente y buscar lugares y momentos para distensionarte. 8. Humectar tu rostro. Exfoliar y humectar tu piel te ayuda a mantenerla tersa y libre de suciedad. Esto también te sirve cerrar los poros demasiado abiertos. El agua mineral bien fría es un gran aliado. 9. Recuerda que el tabaco no sólo es enemigo número uno de la salud sino también de tu rostro. Evitar su consumo es clave para el resplandor de tu piel. 10. Mascarillas naturales. Es importante que por lo menos una vez a la semana apliques productos naturales macerados en tu rostro, según la necesidad de tu piel. Estas sirven principalmente para retirar células muertas, rejuvenecer y darte un respiro a la piel.